Ojalá desparecieras de su mente y de su corazón iluso. Entonces te quedarías tan atrás que nadie volteará a verte. Serías el ser "ocupado" y desobligado como siempre... Pero solo. Como mereces estar.
Donde nadie te mira... Ni te piensa, ni te espera. Donde las palabras te sonaran como un sonido de avispa: papà malo. Bien merecido.
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